
Hola
Mi nombre es Rakel y llevo más de 20 años dedicada a la estética profesional.
Desde hace 15 años estoy especializada en micropigmentación facial, oncológica, paramédica y capilar femenina, siendo mi principal especialidad el tratamiento y camuflaje de estrías y cicatrices.
Desarrollo este trabajo de forma exclusiva en los centros DMP Medical, donde colaboro además con el equipo de I+D de BioCover®, participando en el desarrollo de protocolos regenerativos avanzados para la mejora del tejido cutáneo.
Me caracterizo por ser una profesional cercana, meticulosa y comprometida con la seguridad, creando en cabina un entorno de confianza para cada paciente.
Actualmente imparto formaciones especializadas en camuflaje de estrías en distintos puntos de España, compartiendo experiencia, técnica y criterio profesional.
Mi historia
Siempre he entendido la estética como una forma de regalar bienestar y autoestima. Un espacio donde las personas no solo mejoran su imagen, sino también la manera en la que se sienten consigo mismas. Esa fue la razón por la que, hace más de 20 años, decidí dedicarme a este sector.
Con el tiempo, la micropigmentación se convirtió en mi lenguaje profesional. Me permitía mejorar rasgos de una manera más duradera y respetuosa, acompañando a las personas en su día a día. Pero fue hace unos 10 años, con el avance de la medicina estética, cuando sentí la necesidad de ir más allá y ampliar mi formación como auxiliar de medicina estética.
Esa etapa marcó un antes y un después.
Cuando la piel cuenta una historia
Gracias a esa formación empecé a conocer de cerca la realidad postoperatoria de muchas intervenciones médicas: personas que llegaban con cicatrices visibles, marcas de traumatismos o estrías que, aunque muchas veces tenían detrás una historia bonita, no las representaban.
Muchas de ellas habían probado múltiples tratamientos:
muchas sesiones, mucha inversión, dolor… y resultados que nunca llegaron a cumplir sus expectativas. En la mayoría de los casos, no venían buscando una solución milagrosa, sino consejo, honestidad y comprensión.
Fue entonces cuando comprendí el verdadero impacto emocional que puede tener una estría o una cicatriz. He visto llorar de agradecimiento a personas que hacía años no se atrevían a llevar escote, tirantes, bikini o pantalón corto. Personas con cicatrices faciales que intentaban ocultarse tras maquillaje, pañuelos, gorros o incluso una barba.
Ahí entendí que mi trabajo no consistía solo en mejorar la piel, sino en ayudar a las personas a reconciliarse con su cuerpo.
El nacimiento de DMP Medical
DMP Medical nació inicialmente como un centro de micropigmentación con otro nombre, enfocado principalmente a la estética. Pero con el tiempo fue evolucionando hacia algo mucho más profundo: la necesidad real de tratar aquello para lo que no existían soluciones eficaces y seguras.
Así fue como el camuflaje de estrías y cicatrices pasó de ser una técnica más a convertirse en el eje central de nuestro trabajo. No se trataba de cubrir, sino de entender la piel, respetarla y tratarla.
BioCover®: ir un paso más allá
BioCover® surge precisamente de esa experiencia en cabina.
El mayor miedo de los clientes —y también el nuestro como profesionales— era que, con el tiempo, los pigmentos se deterioraran y aparecieran tonos no deseados. Además, había estrías y cicatrices cuya profundidad y anchura no permitían un resultado natural únicamente con camuflaje.
Era evidente que algunas pieles necesitaban algo más: regeneración, mejora del tejido y preparación previa. De esa necesidad real nace BioCover®, desarrollado junto al equipo de I+D, como una solución que permite tratar la piel antes, durante y después, consiguiendo resultados más naturales, evidentes en pocas sesiones y sin dolor, aunque en casos más complejos sea necesario un mayor número de sesiones.
Formación y presente
Actualmente disfruto mucho de la formación y de poder transmitir todo lo aprendido a otros profesionales. Sin embargo, siempre necesitaré seguir a pie de cabina, trabajando directamente con pacientes. Es ahí donde sigo aprendiendo, mejorando y evolucionando, para después poder compartir ese conocimiento con mis alumnos.
Porque creo firmemente que la excelencia profesional nace de la experiencia real, del respeto por la piel y del compromiso con las personas.